
En mi jardín tengo varios árboles, siempre habían venido pajaritos, pero con los años los gorriones se fueron y empezaron a llegar tortolas, que no me gustan mucho, porque son de vida muy desordenada.
También llegaron unos zorzalez que pienso son los mismos todos los años, ya son de la familia, es tanto así que en diciembre me dejaron un pequeño retoño caminando por mi terraza , el que arreglo junto conmigo mi mesa de navidad y nos acompaño en nuestra comida, muy feliz sin moverse de donde estaba. Yo que acostumbro desde niña a conversar sola, cuando salía a regar mi jardín le hablaba para que no se sintiera solo, mientras venían a alimentarlo o aprendia a volar. Si lo hubiera tocado su mamá me lo habría dejado para siempre.
Pero con tantas especies que llegan mis favoritos son los tordos, llegan de a doce, porque nunca andan solos, y cuando llegan mis árboles se convierten en una verdadera fiesta o mas bien un conventillo , me encanta escucharlos porque no parar de hablar y más me gusta cuando se bañan en una fuente que a veces tiene agua, y eso si que es un espéctaculo.
Doy gracias de tener capacidad de asombro y un poco de niña para no perderme de estas lindas cosas que nos regala la naturaleza , que tengan una linda semana.